NUESTRA HISTORIA
Esto empezó en una sala de espera.
Cuando a mi mamá la diagnosticaron con cáncer de colon en etapa 3B, aprendí el sistema de salud de Puerto Rico de la manera que nadie quiere aprenderlo: por dentro. Cita a cita. Sala por sala.
Y en medio de ese recorrido — los madrugones, los tapones, las horas en sillas plásticas — me quedó clara una cosa que no he podido soltar: los médicos que siguen aquí, atendiendo a pesar de todo, son héroes sin capa. Guerreros de verdad. Cada uno que no se fue está cargando el peso de todos los que sí.
Uno de esos héroes fue el cirujano que operó a mi mamá. Un hombre que en una misma semana opera, enseña, pasa ronda en el hospital y todavía atiende su consultorio — y que aun así encontró la manera de tratarnos, a nosotros y a cada persona en aquella sala llena, como si fuéramos los únicos. No voy a escribir su nombre todavía; él sabe quién es. Gran parte de esto está dedicado a él.
Pero también vi el costo escondido de la crisis. Por la sobrecarga y la falta de herramientas, esos mismos héroes — sin saberlo, sin quererlo — le estaban quitando a sus pacientes algo que nadie puede devolver: la dignidad de su tiempo.
Y piénselo: ¿dónde está usted, mentalmente, sentado en la oficina de un médico? Está en lo que le van a decir. En el resultado. En su familia. Cada hora en esa silla es una hora viviendo dentro del miedo.
Nadie tiene la culpa. Precisamente por eso alguien tiene que resolverlo.
Esa se volvió mi misión: darle a estos héroes las herramientas y la munición para recuperar su tiempo y su operación — y devolverle a los pacientes la dignidad del suyo, justo cuando más lo necesitan.
Hoy mi mamá está en remisión — lleva un par de años ganándole. Se lo debemos a Dios, a ella y a su guerrero sin capa. Lo que yo puedo hacer con esa deuda es esto.
Quién soy
Me llamo Gustavo Rivera Pecunia. Llevo años construyendo software serio: en otra vida hice análisis de datos de salud; con Pecunia Group construí software de cumplimiento para programas de salud con fondos federales, como FTE Tracker; y cofundé Quibble, software empresarial de optimización de precios con machine learning.
Adelante es la unión de todo eso con lo que viví al lado de mi mamá. No es una app más: es la promesa de que el turno llegue a usted.
Cualquier emprendedor le dirá que los proyectos de pasión no se escogen: lo escogen a uno. Este cubrió, sin planificarlo, todas las banderas de quién soy y de lo que sé hacer — y apunta a un cambio que ojalá mejore nuestro sistema de salud, o que al menos lo empuje en esa dirección. Cuando las cosas se alinean así, no puede ser coincidencia. Es la oportunidad tocando la puerta.
— Gustavo Rivera Pecunia
Para mami.